depuradoras de agua

El mantenimiento y la gestión de depuradoras de agua

Las plantas depuradoras de agua residual son instalaciones destinadas a conseguir agua de óptima calidad a partir del procesamiento de aguas de vertido o negras. Mediante la aplicación de diferentes procedimientos químicos, físicos y biológicos,

El agua tratada queda limpia de materias en suspensión y otras sustancias insalubres. Por norma general, el agua resultante es reinsertada en la naturaleza y, a grandes rasgos, existen dos tipos diferentes de depuradoras, en función de la procedencia de las aguas que recojan. Por un lado, están las depuradoras urbanas y, por otro, las industriales.

Para la gestión de residuos de estas depuradoras se debe contratar a empresas especialistas en tratamiento de agua potable; aguas residuales, tratamiento de aguas de vertido, tratamiento de aguas industriales. INSAdes es un referente en Galicia para la gestión de residuos de depuradoras y mantenimiento, tratamientos de agua, medición de parámetros y posterior tratamiento químico.

Ofrecen servicio de venta e instalación de equipos de dosificación automática de hipoclorito para agua de consumo humano, aguas residuales, piscinas y cualquier otra instalación. Son especialistas en cloración del agua, cloración en depositos, cloración en tuberias. Así como distribuidores de peachímetros y cloradores automáticos.

La gestión de depuradoras de agua puede variar, en función del tipo de planta, ya que los componentes de las aguas residuales de consumo urbano no tienen por qué contener las mismas sustancias que las resultantes de la actividad industrial que, por su parte, puede contaminar el agua de multitud de maneras diferentes.

Sea cual sea su tipo, la importancia de estas estaciones depuradoras es fundamental para asegurar un buen retorno del agua sobre su medio natural. Por eso, el mantenimiento de las depuradoras de agua puede marcar la diferencia entre una acción realmente sostenible y otra vacía de contenido efectivo. Las tareas de mantenimiento han de adaptarse a las características propias de cada depuradora, pero, en líneas generales, deben cumplir unos estándares básicos.

Un mantenimiento preventivo básico debería comenzar por una inspección visual, tanto del propio equipo como de agua de salida. Han de realizarse también mediciones sobre el agua, su fangosidad, nivel de oxígeno disuelto y temperatura.

A continuación, sería necesario llevar a cabo labores de limpieza en varios elementos, como los desbastes, motores y cuadros eléctricos para, seguidamente, pasar a comprobar el consumo y verificar el correcto funcionamiento de bombas de circulación, soplantes y el resto de elementos que componen la depuradora.

Sólo mediante un buen mantenimiento puede asegurarse un correcto retorno del agua a su entorno.

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El mantenimiento y la gestión de depuradoras de agua
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El mantenimiento y la gestión de depuradoras de agua
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Las plantas depuradoras de agua residual son instalaciones destinadas a conseguir agua de óptima calidad a partir del procesamiento de aguas de vertido o negras. Mediante la aplicación de diferentes procedimientos químicos, físicos y biológicos.
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